Vas en piques por la vida, a destiempo, deteniéndote en cada zócalo, tu piel es poca para tanto rayo, te replegas cuando se acercan presurosas las avalanchas de dolor y salís, altivo, descabellado, tus mejillas te gritan, todavía quieren que les digas quien sos, mientras es de noche y es de frío, las palabras nunca alcanzan, el futuro es una sombra, te subís a las baldosas con los mismos pies ahora más llenos de espasmos, el miedo sube con vos, ese agujero en tus sueños, el temor de jamás saber, efectivamente, nada, de arribar incansable a deshora, y odiar cada segundo que viviste anhelando quimeras, lisa y llanamente aborrecer tu concupiscencia, tus reverencias inútiles, todas tus bondades, solo, incompleto, obtuso, configurando utopías de cartón, soportando el rencor de nunca alcanzarle a nadie, de ser suficiente para nada.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
martes, 17 de noviembre de 2009
Es inconfesable
pero la espera nunca termina
se levanta
mientras el despertador
sigue soñando,
lo arranca de un golpe
y la ama
cada segundo mucho mas
que el anterior
aunque se le esfume
aunque solo hayan sido
eso
dos ficciones
un cuento;
la incomodidad solía excitarlas
algunas alegrías no están permitidas
decían
y se miraban sucias,
delicadamente perversas,
decididamente hipócritas,
en el piso, empapadas,
sus letras:
Siempre fuiste mi futuro, mi esperanza de escapar, de entender esto que inevitablemente soy, pero que, puta, no quisiera ser. ¿Qué voy a hacer sin tu garganta? El mundo es un hielo, nadie me conoce, nadie más, daría el sol por volver a entrar en tu cuerpo, por oler tus agujeros, ¿brillan tus ojos cuando la miras? Gracias a Dios que la tormenta terminó pero ahora que hay viento, soy un escalofrío, y todo es lo que me falta, vos sabes, acá solo importa lo que sobra
La realidad es un simulacro
anteojos para ciegos
que compramos para poder ver
el delineador en la cara
los breteles rosas
mascaras, otra vez
la llave la gira
apoya en el asfalto
como todos los días
sus dos pies.
pero la espera nunca termina
se levanta
mientras el despertador
sigue soñando,
lo arranca de un golpe
y la ama
cada segundo mucho mas
que el anterior
aunque se le esfume
aunque solo hayan sido
eso
dos ficciones
un cuento;
la incomodidad solía excitarlas
algunas alegrías no están permitidas
decían
y se miraban sucias,
delicadamente perversas,
decididamente hipócritas,
en el piso, empapadas,
sus letras:
Siempre fuiste mi futuro, mi esperanza de escapar, de entender esto que inevitablemente soy, pero que, puta, no quisiera ser. ¿Qué voy a hacer sin tu garganta? El mundo es un hielo, nadie me conoce, nadie más, daría el sol por volver a entrar en tu cuerpo, por oler tus agujeros, ¿brillan tus ojos cuando la miras? Gracias a Dios que la tormenta terminó pero ahora que hay viento, soy un escalofrío, y todo es lo que me falta, vos sabes, acá solo importa lo que sobra
La realidad es un simulacro
anteojos para ciegos
que compramos para poder ver
el delineador en la cara
los breteles rosas
mascaras, otra vez
la llave la gira
apoya en el asfalto
como todos los días
sus dos pies.
(Te quiero)
domingo, 25 de octubre de 2009
For Iu
En el medio de la pista, con mis oídos quejándose y los vasos corriendo por mis espaldas, te recordaba.
Contra todo pronóstico, apareces en los lugares más insólitos, en el reflejo del vidrio del colectivo o en las botas de una rubia cualquiera. Y es tan natural como saber que no somos iguales, que solo te acercás a mi, que soy miel, como una mosca interesada por el sabor de eso que le es ajeno, quizás innombrable y hermoso, pero lejano, más que todo, como la muerte. O que sos el sol que se escondía en mis mañanas lluviosas cuando tenía diez años, mi papá que ya no está, el coraje de saber que estoy viva porque hay dolor, mi miel hermosa e innombrable.
Se, no creas que no, que nunca voy a ser parte de tu mundo, ese que te enorgullece cuando lo nombras, lleno de alquimias y colores. No voy a ser tu renglón para escribir, tu cita a las seis, el pomo del dentífrico apretado desde abajo, los fideos que se escaparon del colador en la pileta.
La historia es más o menos así: yo interpreté en tus palabras todos los poemas y todas las canciones, a cambio expuse ante tus ojos hasta mis verrugas internas, esas llenas de líquidos negros, hediondos y sifilíticos, mis impurezas, mis suciedades, mi luz cegadora, mi amor espinado, sin significado, porque ahora se que lo lo que me une a vos no podrá explicarse nunca, es como el amarillo cuando te daba el sol en la plaza, o tu mano en mi pelvis antes de llegar al paraíso: la eternidad de cada segundo, esa que no está permitida por el solo hecho de ser verdadera. Vos sos desde entonces mi continuación, lo que voy a ser cuando ya no existas, la decepción constante por los sueños que se evaporan, el cinismo porque somos más viejos, las intrigas. Yo soy las otras mujeres a las que vas a amar sin acordarte de mí, tus fugas al infinito, cada libro que encuentres en el camino, los adioses en las estaciones de tren, las flores en cualquier jardín.
En el medio de la pista, con mis oídos quejándose y los vasos corriendo por mis espaldas, te recordaba y ahora sos letras, otra vez, mi mano que insiste en llevarme hasta donde no estás.
Se, no creas que no, que nunca voy a ser parte de tu mundo, ese que te enorgullece cuando lo nombras, lleno de alquimias y colores. No voy a ser tu renglón para escribir, tu cita a las seis, el pomo del dentífrico apretado desde abajo, los fideos que se escaparon del colador en la pileta.
La historia es más o menos así: yo interpreté en tus palabras todos los poemas y todas las canciones, a cambio expuse ante tus ojos hasta mis verrugas internas, esas llenas de líquidos negros, hediondos y sifilíticos, mis impurezas, mis suciedades, mi luz cegadora, mi amor espinado, sin significado, porque ahora se que lo lo que me une a vos no podrá explicarse nunca, es como el amarillo cuando te daba el sol en la plaza, o tu mano en mi pelvis antes de llegar al paraíso: la eternidad de cada segundo, esa que no está permitida por el solo hecho de ser verdadera. Vos sos desde entonces mi continuación, lo que voy a ser cuando ya no existas, la decepción constante por los sueños que se evaporan, el cinismo porque somos más viejos, las intrigas. Yo soy las otras mujeres a las que vas a amar sin acordarte de mí, tus fugas al infinito, cada libro que encuentres en el camino, los adioses en las estaciones de tren, las flores en cualquier jardín.
En el medio de la pista, con mis oídos quejándose y los vasos corriendo por mis espaldas, te recordaba y ahora sos letras, otra vez, mi mano que insiste en llevarme hasta donde no estás.
sábado, 17 de octubre de 2009
Te pregunté si estabas bien como siempre me mentiste tu alma es un abismo de fuego incluso ahora que la pierdo que se va y no sé decir ni mu la encuentro en todas las baldosas no se como es que ocupas todo me gustaría introyectarte o archivarte en mis células y respirarte que no te oxides con el aire que vengas corriendo hacia mí cuando esté llegando a la reja de casa que tus llaves me abran la puerta pero ya no hay llaves las manos te tiemblan me gustaría arreglarte o solamente odiar la vida que te tocó pero solo a veces lo logro porque la amo y me dicen que está bien o llorar porque no es justo porque nunca nada lo fue aunque yo creyera muy en el fondo que la muerte era solo eso una palabra dos silabas a pesar de Nietzsche o que el boomerang iba a volver y nos iba a encontrar felices de una vez que vos ibas a descansar de los miedos o que ibas a ver a mis hijos y regalarles barbas y bicicletas siempre duele todo cuando algo duele ojala te vea todas las mañanas cuando me pare en el espejo ojala te lleves las tardes los domingos mis mejillas mis abrazos donde quiera que vayas
jueves, 15 de octubre de 2009
Reconocimiento
Tú haces el silencio de las lilas que aletean
en mi tragedia del viento en el corazón.
Tú hiciste de mi vida un cuento para niños
en donde naufragios y muertes
son pretextos de ceremonias adorables.
Alejandra Pizarnik.
en mi tragedia del viento en el corazón.
Tú hiciste de mi vida un cuento para niños
en donde naufragios y muertes
son pretextos de ceremonias adorables.
Alejandra Pizarnik.
martes, 13 de octubre de 2009
de todas partes llegan serenidades de todas partes llegan desesperaciones oscuros silencios de voz quebrada uno de cada mil se resigna a ser otro
Caminar.
Doble mano.
Doble mano.
Ser.
Temer.
Husmear.
Temer.
Husmear.
Las mismas caras.
Siempre,
de ayer.
Anhelar.
Intentar.
No poder.
Impactar.
No frenar.
Mirar.
Anhelar.
Intentar.
No poder.
Impactar.
No frenar.
Mirar.
Migrar.
Pagar.
Renacer.
Despintarse.
Corroerse.
Desdibujarse.
Fumar.
Oxidar el aire.
Rasgar.
Renacer.
Despintarse.
Corroerse.
Desdibujarse.
Fumar.
Oxidar el aire.
Rasgar.
Arañarse
la sien.
Transitar.
Cuidarse.
No cuidar.
Mirar atrás.
Recordar.
Sonreír.
Buscar.
No encontrar.
Esperar.
Escupir.
Hablar solo.
Sólo hablar.
Ensordecer.
Enceguecer.
Cuidarse.
No cuidar.
Mirar atrás.
Recordar.
Sonreír.
Buscar.
No encontrar.
Esperar.
Escupir.
Hablar solo.
Sólo hablar.
Ensordecer.
Enceguecer.
Expulsar.
Estallar.
Olvidar.
Encender.
Infectar.
No rozar.
Tiritar.
Esquivar.
Ignorar.
Olvidar.
Encender.
Infectar.
No rozar.
Tiritar.
Esquivar.
Ignorar.
Olvidar
otra vez.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Te quiero mojado,
pan, cielo
sobre todo
cuando sos
mis errores,
o mis ganas del dolor,
de no temerle a los miedos
ni temblar en los terremotos
te deseo tanto que me parece poco
me gustan hasta tus dedos
aunque
tengas una pestaña más del lado derecho
todo sos,
radiante,
como el sol o como el hielo
rubio,
lleno de estrellas
y además
una broma,
un destello,
el árbol al que me abrazo,
el tiempo,
mis ganas de no rendirme,
mis sueños de ser mejor,
mi ansiedad incurable,
mis fobias,
mi redención.
pan, cielo
sobre todo
cuando sos
mis errores,
o mis ganas del dolor,
de no temerle a los miedos
ni temblar en los terremotos
te deseo tanto que me parece poco
me gustan hasta tus dedos
aunque
tengas una pestaña más del lado derecho
todo sos,
radiante,
como el sol o como el hielo
rubio,
lleno de estrellas
y además
una broma,
un destello,
el árbol al que me abrazo,
el tiempo,
mis ganas de no rendirme,
mis sueños de ser mejor,
mi ansiedad incurable,
mis fobias,
mi redención.
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